4 ÁREAS PARA DESARROLLAR TU LIDERAZGO COMPASIVO

El otro día escuchamos una charla muy inspiradora de Rasmus Hougaard en la Harvad University sobre el liderazgo compasivo. El desafío que nos plantea es cómo hacer cosas difíciles de una manera humana, o como él lo llama, tratar de combinar “hard things in a human way”. Todo un reto.

Rasmus Hougaard (Harvad University) nos plantea el desafío de cómo hacer cosas difíciles de una manera humana, o como él lo llama, tratar de combinar «hard things in a human way».

Desde hace tiempo en A&Q estamos explorando y experimentando la combinación de estos dos términos: liderazgo y compasión y es por ello por lo que hoy queremos reflexionar sobre la compasión en el mundo de las empresas y organizaciones.

El concepto de empatía está extendido en los equipos y se entiende como la competencia que nos permite colocarnos en el lugar del otro, entender y compartir las experiencias y los sentimientos de la otra persona. Desde la empatía compartimos el sufrimiento, el dolor o el enfado, todo el abanico de emociones que está experimentando la otra parte. Es una competencia muy valorada en el desarrollo de la inteligencia emocional de los equipos de trabajo y es un rasgo muy importante en el liderazgo competente que inspira a sus colaboradores y colaboradoras.

Se entiende el concepto empatía como la capacidad de colocarnos en el lugar del otro entender y compartir las experiencias y los sentimientos de la otra persona.

Con la compasión damos un paso más; no sólo comprendemos la emoción que nos lleva al sufrimiento, sino que aliviamos ese sufrimiento. A la empatía le añadimos la intención de actuar. Tratamos de mitigar esa emoción que hace sufrir a la otra persona a través de acciones.

Con la compasión no sólo comprendemos la emoción que nos lleva al sufrimiento, sino que aliviamos ese sufrimiento

No se trata de grandes heroicidades, pueden ser pequeños actos que, al llevarlos adelante, ayudan a la persona a gestionar su estado de ánimo. Acciones que van desde una llamada de teléfono para saludar y preguntar ¿cómo estás?, hasta una visita, pasando por diseñar una reunión constructiva, implicar a la otra persona en un proyecto, acompañar a disolver un resentimiento o tomar la decisión de gestionar un conflicto.

Acciones que permitan a la persona sentirse escuchada, tenida en cuenta y valorada en el puesto de trabajo que está ocupando.

Entendemos que en el ámbito empresarial, las personas que ejercen el liderazgo no suelen estar para hacerse cargo de las emociones y mitigar el sufrimiento, sino que su responsabilidad está enfocada en alcanzar los resultados y el propósito que tiene la organización de la manera más efectiva y eficiente posible y es aquí dónde está el desafío: acompañar a las personas de la organización con sabiduría para ser transparente y hacer que los equipos se enfoquen en el negocio y al mismo tiempo conectar, a través de la empatía, actuando con compasión para acompañar a las personas en sus dificultades y que se alineen con los resultados y el propósito.

El desafío está en acompañar a las personas de la organización con sabiduría para ser transparente y hacer que los equipos se enfoquen en el negocio y al mismo tiempo conectar, a través de la empatía, actuando con compasión

Se trata de combinar y desarrollar 4 áreas en el líder:

  • Presencia, estar consciente del aquí y ahora, conectada con lo que está sucediendo, conectada con las personas y sus desafíos.
  • Coraje para tomar decisiones, para salir del espacio de confort, para llevar al equipo hacia los resultados.
  • Franqueza, ser directa en lo que haya que trasmitir, no dar rodeos por miedo a las consecuencias de lo que tienes que comunicar
  • Transparencia en los mensajes, la claridad es bondad. Poder compartir y hacer públicas las conversaciones privadas que aporten valor a la situación.

¿Cuál de estas áreas es tu espacio de desarrollo y aprendizaje?

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